miércoles, 4 de febrero de 2015

De lo real a lo mágico

Por Alejandro Alminco Ayala | @Nobelalmerth
Después de leer Cien años de soledad, lo primero que pensé fue qué hubiera sido del mundo sin la literatura y qué hubiera sido de América Latina sin Cien años de soledad. ¿Se hubiera acaso inventado otra manera de darle relevancia a la literatura latinoamericana? Con esto no quiero desmerecer las obras literarias que se han escrito antes de Cien años de soledad como son: “Caballo en el Salitral”, de Antonio Di Benedetto; “Operación masacre”, de Rodolfo Walsh; “On Oloop”, de Juan Filloy; “El jardín de los senderos que se bifurcan”, de Borges; “Viaje a la semilla”, de Alejo Carpentier; “El señor presidente”, de Miguel Ángel Asturias; “El túnel”, de Ernesto Sábato; “La muerte de Artemio Cruz”, de Carlos Fuentes; entre otros autores que publicaron antes de la obra cumbre de Gabriel García Márquez; y que ya desde entonces el florecimiento de la literatura de nuestro continente empezaba a tomar relevancia con sus propias voces, que luego fue afirmado con la publicación de Cien años de soledad  en 1967.
La experiencia que viví al leer Cien años de soledad  fue única e incomparable que me macondizó conforme iba sumergiéndome en la magia de esta historia e iba borrando lo real con lo mágico. Ya antes de leer esta obra imaginaba a Gabriel García Márquez hace 48 años atrás, sentado en su escritorio  dando forma y vida a sus cientos de personajes que luego serían protagonistas de esta historia que inicia con la fundación de Macondo en una valle pantanoso por José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán junto a una treintena de personas; y culmina con la desaparición de Macondo y el último Aureliano de la estirpe de los Buendía luego de cien años.
Me quedé adherido con el libro, sin importar sueño o hambre que me pudieran alejar de la lectura, y dentro de ella me imaginaba ver a Remedios, la bella ascender al cielo en cuerpo y alma mientras tendía una sábana en el jardín de la casa; fui invisible junto a José Arcadio Buendía en la habitación de Melquíades; observé la increíble reproducción de los animales de Petra Cotes; fui habitante en la casona de Macondo que acoge a la familia de los Buendía desde el inicio hasta al final de los cien años; caminé por el corredor de la Begonias donde Rebeca y Amaranta purifican sus rencores; visité en su triste laboratorio al coronel Aureliano Buendía, quien vive preso en el círculo vicioso de convertir monedas de oro en pescaditos de oro; y oía tratando de entender las palabras en latín que pronunciaba el patriarca José Arcadio desde el castano al que está amarrado víctima de una lúcida locura.
Pedro Luis Barcia, manifiesta sobre el curso de la historia de Cien años de soledad, que “…la peste del insomnio de la ficción se desborda sobre la realidad y le alcanza al lector, quien ya no podrá dormir hasta tanto no llegue a la página final de esta ficción, por lo que ha caminado en medio de un sueño lúcido”. Un sueño lúcido que tuve la oportunidad de vivir el último día que me senté a leer el libro hasta altas horas de la madrugada sin ganas de conciliar el sueño.

Es así entonces que si queremos seguir comentando sobre Cien años de soledad, ésta página no tendría final, ya que luego de más de cuatro décadas de su publicación aún se siguen realizando estudios sobre esta importante obra. Antes de interrumpir este texto me quedo con esta frase de Gabo; “El mundo habrá acabado de joderse el día en que los hombres viajen en primera clase y la literatura en el vagón de carga”.
INTERNET

miércoles, 28 de enero de 2015

De regreso con Cien Años de Soledad

Por Alejandro Alminco Ayala | @Nobelalmerth

Cuando Cindy decidió prestarme el libro Cien años de Soledad, obra cumbre del extinto escritor Gabriel García Márquez, luego de idas y venidas a causa de mis propias desavenencias, fui de frente a comprar el periódico del día y luego inmediatamente corrí hasta mi cuarto inquieto por sumergirme en las páginas de este libro que fue impreso el 06 de marzo de 2007, día en que Gabriel García Márquez cumplía 80 y años, por tal motivo se hizo la edición conmemorativa la cual ahora tengo en mis manos.
Nunca hasta ahora tuve la oportunidad de adquirir la obra completa en su versión original –  claro, debo reconocer que solo lo obtuve prestado esta vez –, y tampoco tuve la ocasión de leer todo el libro a pesar de que ya lo había hecho con los otros libros de Gabo. Tan solo tenía conocimiento del contenido por algunos resúmenes o párrafos que había tenido la oportunidad de revisar, pero mi inquietud de leer toda la obra era como llevar una piedra en el zapato que no me dejaba tranquilo.
Escribo este texto antes de leer las primeras páginas de este libro, y cuando la comparta con ustedes tal vez ya haya iniciado a ingresar a las historias de los Buendía. Además, presiento que será una magnífica experiencia que aportará al vago conocimiento que tengo por ahora de la literatura, la cual me esfuerzo día a día por mejorar, mientas paralelamente no dejo de ejercer el periodismo en las calles, o a través de las redes sociales que nos brinda ahora la tecnología.
Supe de Cien años de Soledad, cuando aún estuve en el colegio; obra publicada por vez primera en junio de 1967. Recuerdo que una tarde mientras aún cursaba el quinto año de secundaria, el profesor de literatura nos había dado la opción de elegir alguna obra universal de la cual haríamos un resumen general de todo el libro y nos brindó los nombres de los escritores universales más afamados de Latinoamérica y del mundo. Ahí fue que escuché el nombre de Gabriel García Márquez, a la cual en ese entonces no le tomé mucha importancia y decidí trabajar con la obra filosófica El ser y la nada del francés Jean Paúl Sartre, por cierto, tampoco era una mala idea.
Las 606 páginas con la cual cuenta esta edición de Cien años de Soledad, sumado al comentario que publicó la editorial sobre esta obra de los diversos intelectuales, incluido de nuestro nobel Mario Vargas Llosa, para entender mejor el nacimiento de la historia, me servirán para paliar la horrenda costumbre que tengo para combatir el insomnio con horas y horas de lectura y que solo el canto de los gallos de madrugada me obligan a entrar a la cama por obligación más no por la enorme satisfacción que te brinda el dormir.

Lo dejamos aquí, porque las ganas de empezar a leer este gran libro me obliga a dejar este artículo, apagar la laptop y empezar con la grata experiencia. Nos vemos dentro de siete días. Buen inicio de año, aún tengo la facultad porque este mes aún no termina.
A3

martes, 9 de diciembre de 2014

Llegó la hora del ingeniero

Por Alejandro Alminco Ayala | @Nobelalmerth
Esta vez ya no existen dudas. El ingeniero ya ganó, el ingeniero gobernará nuestra región por cuatro años, el ingeniero se convierte en el cuarto presidente regional de nuestro departamento, el ingeniero para muchos apabulló en estas justas elecciones al médico, quien termina su gestión este 31 de diciembre sin aplausos ni reconocimientos, pero si con muchas críticas por haber realizado una gestión totalmente controvertida y plagada de corrupción.
A penas fue emitido el flash electoral por algunas encuestadoras luego del cierre de las elecciones a las 4 de la tarde, quienes daban el 63 % al ingeniero y el 36 % al médico – una diferencia colosal –, los militantes del MIDE salieron a las calles a festejar por todo lo alto e inmediatamente se dirigieron la sede del Organismo Descentralizado de Procesos Electorales (ODPE) para “cuidar” la victoria que iban obteniendo y para que no suceda como en la primera vuelta. Además por ahí empezó a correr como reguero de pólvora que el congresista de la república Josué Gutiérrez Cóndor, quien abiertamente respaldaba al médico, había hecho su ingreso a dicha oficina electoral, pero luego fue desmentido por la misma oficina.
Claro, no siempre es bueno creer tanto en el flash electoral que diversas encuestadoras emiten el mismo día del cierre de las elecciones junto a algunos medios de información, tal vez fue por eso que la esperanza del médico aún se mantenía en pie, pero conforme pasaron las horas, las cifras oficiales que emitía el Organismo Nacional de Procesos Electorales (ONPE) no estaban alejadas de las cifras ya emitidas extraoficialmente por esas encuestadoras. Luego de conocer las cifras oficiales la suerte del médico ya estaba echada, según fuentes cercanas al médico, a este no le quedó más remedio que reconocer su tremenda derrota que fue causado por su propia gestión, la cual se convirtió en la crónica de una lenta derrota.
Mientras escribo este artículo, según el portal web del ONPE al 98.40 % de las actas contabilizadas, el ingeniero lograba la victoria con el 68.37 % y el médico quedó estancado con un 31.63 %. Esta cifra refleja que el ingeniero supera con un 37 % al médico, ni  para pensar en un fraude, como disque sucedió en la primera vuelta. En fin nadie sabe.
Para muchos, como escribe el profesor Arlindo Luciano Guillermo, “Huánuco ha recuperado su dignidad, su honor mancillado por la mentira, la ineptitud y la soberbia”. Para otros, con la victoria del ingeniero la corrupción no llegará a su fin, ya que se encuentra enraizado en los cimientos del Gobierno Regional de Huánuco, y es una práctica común a nivel nacional, aunque duela decirlo, pero es la realidad.
Un amigo me decía: ahora todos son del MIDE – movimiento que llevó a la victoria al ingeniero – ahora todos dicen haberle apoyado, incluso los periodistas que día tras día trataban de desprestigiarlo tratando de sacarle más puntos al médico.
Desde esta tribuna solo toca repetir las palabras de José Luis Trujillo, columnista del diario Correo “una cosa es con cajón y otra con guitarra, una cosa es hacer propaganda y otra cumplirla”. Si realmente quiere que su gestión marche con pie derecho lo primero que debería hacer es una auditoría de todas las direcciones del Gobierno Regional y hacer el intento para terminar con los famosos diezmos que se ha convertido en una manera de robarse el dinero del estado con total descaro.

Estaremos vigilantes del tipo de gestión que realice el ingeniero, ya que existen muchas dudas con respecto a las promesas dichas en campaña, y esta duda surge por el tipo de personas controvertidas que rodea al ingeniero. No solo basta con arrodillarse en señal de agradecimiento, ni gritar al cielo con los ojos húmedos. El pueblo lo puso, y el pueblo lo juzgará por sus errores.
Fuente: A3

lunes, 24 de noviembre de 2014

Yo decido qué hacer con mi voto

Por Alejandro Alminco Ayala | @Nobelalmerth
A menudo me preguntan que por quién voy a votar en esta forzada segunda vuelta electoral que se desarrollará este domingo siete de diciembre, donde se elegirá al nuevo o al mismo presidente regional que gobernará el departamento de Huánuco del 2015 al 2018. Y es necesario recordarles al nuevo postulante y a aquel que busca reelegirse, que a partir del 2015 ya no existirá la reelección en las futuras contiendas electorales, una norma de la no reelección de gobiernos regionales y locales aprobada por el Congreso de la República, en su desesperación de poner fin a la corrupción en estos órganos del estado. Pero según la opinión de muchos especialistas que con esta norma los gobiernos regionales y locales que inicien su gestión se apresurarán en robarse el dinero de la arcas del estado por el corto tiempo que gobernarán – tan solo cuatro años –. En fin, esta norma no mermará en nada la corrupción indignante institucionalizada en varios organismos de estado en estos últimos tiempos con más descaro.
Es normal que la gente o los amigos anden preguntado y comentado sobre este tema, pero a veces cansa oír el nombre de estos candidatos que según dicen por ahí que representan el cáncer y el sida, por quienes dentro de dos semanas iremos a las urnas a emitir un voto.
El que va a su última reelección embandera el lema “Por más obras”, una frase vacía y contradictoria; ya que durante su gobierno, que llega a su fin este 31 de diciembre, y que puede continuar, ha dejado tantas obras abandonadas e inconclusas en las zonas cercanas y más alejadas de nuestro departamento, algunas con presupuestos totalmente agotadas y obras avanzadas solo al 40 por ciento, un claro reflejo de la tremenda corrupción ¿de qué más obras habla? Y el nuevo postulante lleva como lema “Vota por el cambio”, esta frase es una alegoría y un presagio a la trepidante corrupción en la cual estará envuelto su gobierno si logra ganar estas elecciones, debido a que está rodeado de gente maquiavélica y totalmente cuestionada.  Y que la ejecución de las obras, según hablan las lenguas por ahí, ya estarían negociadas (si el río suena es porque piedras lleva).
Si recordamos las elecciones del pasado 5 de octubre, según la no tan creíble boca de urna de los medios de comunicación y algunas encuestadoras, el nuevo postulante era el virtual ganador para la presidencia regional de Huánuco con un 34.5% aproximadamente, y el que va a su última reelección obtuvo 18.5 %. De hecho, el nuevo postulante empezó a festejar por todo lo alto, pensando haberse adueñado del sillón del gobierno regional por cuatro años, y que si hubo algún margen de error en la boca de urna, solo pensaron que bajaría unos puntos, creían haber superado el 30 %, que es requisito básico para declararse ganador. Incluso, empezaron a repartir los puestos de trabajo como premio a todos aquellos que trabajaron arduamente durante la campaña. Pero al pasar los días la realidad se tornaba diferente, iba perdiendo votos, mientras la oficina del Organismo Nacional de Procesos Electorales (ONPE) tardaba en entregar el conteo de los votos al 100 %. El rasgo de desesperación se notó clarísimo del nuevo postulante, cuando al día siguiente de las elecciones salieron a las calles en conjunto con sus seguidores a denunciar fraude electoral, mientras el que iba a la reelección, esperaba paciente en su búnker y observaba sigiloso cómo los votos del nuevo postulante iba cediendo hasta quedar en el 29.90 % y de esta manera quedó postergado el sueño de la victoria del nuevo postulante.
Yo ya tengo una posición clara para este siete de diciembre, y ya decidí qué hacer con mi voto, aunque no sé si me daré ese tiempo de ir a votar. La decisión que tomé es no dar mi voto a ninguno de estos candidatos por dos razones: la primera es que no creo en el nuevo candidato, no creo en sus gestos, no creo en su mirada, ni en el fingido argumento que suelta cada vez que se para frente a sus seguidores y no seguidores, no creo en la gente que le rodea – separo de este argumento a su vicepresidenta y al electo primer regidor de la Municipalidad Provincial de Huánuco, quienes si contagian confianza – no creo ni en su forma de caminar ni en lo pobrecito que dice ser, ni en su supuesta capacidad para hacer obras disque por ser ingeniero; en fin no creo ni en su propuesta de contratar a Comunicadores Sociales para cada oficina descentralizada del gobierno regional del interior del departamento. Con todos estos argumentos, no quiero extender este texto mencionado que por qué no votaría por el que va a su última reelección, lo único que diría es que no merece regresar al gobierno regional ya que intenta utilizar nuestra débil democracia para legitimar la corrupción en ese organismo del estado. La segunda razón por la cual tomé esta decisión de no votar por ninguno de los dos, es que con el tipo de plan de trabajo que dicen haber formulado de acuerdo a la realidad del departamento, no lograrán poner los cimientos para el desarrollo en conjunto y sostenible de nuestra región. En educación seguiremos siendo el penúltimo en comprensión lectora, en salud seguiremos mirando como ese hospital regional se cae en pedazos a pesar de que hace cuatro años ya existe un presupuesto para su nueva construcción, en medio ambiente los mineros ilegales e informales seguirán depredando los bosques y contaminado los ríos y suelos de la provincia de Leoncio Prado y Puerto Inca, en agricultura seguiremos siendo los últimos y los agricultores seguirán produciendo solo para subsistir, en seguridad ciudadana seguirá en aumento el sicariato y el robo a mano armado, en medios viales de transporte terrestre las carreteras seguirán en pésimo estado en la cual actualmente se encuentran. Nada cambiará, ni la galopante corrupción mermará, al contrario seguirá en aumento.
Pero qué se puede hacer, uno de ellos será el ganador, y Huánuco seguirá observando como un grupo de personas hambrientas de dinero convierte en un festín por cuatro años más el Gobierno Regional.

Finalmente, este domingo siete de diciembre, no solo en el departamento de Huánuco se realizará  este segundo acto electoral, sino en catorce departamentos y dos provincias de nuestro país.
Fuente: Internet

lunes, 10 de noviembre de 2014

Leer para resucitar

Por Alejandro Alminco Ayala | @Nobelalmerth

Mi madre me contó un día, que cuando apenas tenía nueve meses de nacido y estuve aprendiendo a dar mis primeros gateos, ella una tarde de esos me había dejado en la cama y cuando regresó luego de un par de minutos ya no estuve en ella. Desesperada empezó a buscarme por cada rincón de la pequeña habitación,  cuando ya estuvo a punto de derramar unas lágrimas por el susto echó una mirada debajo de la cama y ahí estuve yo, tan quieto en una esquina con un pequeño libro jugando como si nada hubiera pasado, como si en mi tremenda ingenuidad tratara de descubrir lo que las letras de esos libros decían.
Fue la primera vez que mi madre me había comentado ese hecho, un hecho que solo ella sabía y que tal vez guardó el secreto celosamente presintiendo en lo que un día yo me convertiría.
He pensado muy bien antes de escribir este texto. Pensé un poco en lo que dirán, empezando por el título de vanaglorioso, soberbio, orgulloso, jactancioso, alabancioso, petulante, presumido, vanidoso, pedante, pretencioso, fatuo, ensoberbecido inmodesto, altivo, etc., etc., y etc. En fin, con el respeto que muchos se merecen, no escribo pensando en cuantos me van a leer, ni es mi preocupación influir en tal o cual persona, tan solo escribo porque es el placer más grande que me da vida como el mismísimo acto de leer para resucitar.
Desde aquella vez que mi madre me descubrió bajo la cama con un libro en mano, cuando aún ni siquiera mis balbuceos eran interpretados, entiendo que ella ya estaba advertido hacia donde apuntaba mi comportamiento.
Cuando apenas aprendí a leer a los cinco años, recuerdo muy bien que me refugiaba en las páginas de cada libro que caía en mis manos, haciendo oído sordo a la violencia política de ese entonces. Así acabé la primaria en compañía de tantos libros. Lo mismo pasó cuando acabé la secundaria en el mismo colegio; ahora que estoy a punto de culminar la universidad no he dejado esa costumbre, más que una costumbre, esto se convirtió en un hábito desenfrenado que en mis momentos de sequía me vuelve a la vida.
En todo este tiempo he construido mi propio imperio de libros que me gobiernan. Empezando de autores universales, pasando por autores nacionales y llegando hasta autores locales. Invertí cada moneda que llegaba a mis manos tan solo para darme el gusto de leer cada día más. Llegué hasta el punto de privarme de tantas cosas que alguien de mi edad hubiera querido tener. Ni ser forastero en esta ciudad bulliciosa hizo que renunciara a seguir comprando más libros, sin importar el costo que debía pagar. A veces para llenar el estómago de algo digno tuve y aún tengo que recurrir a terceras personas o en el peor de los casos siempre enfrento al hambre con una carta bajo la manga: entrar a mi cuarto y sacrificar unas monedas para el pan y el café. Y de eso mi madre es consciente, a pesar de sus limitaciones económicas jamás me dejó desamparado. Pero a veces llego al grado de hacer penitencia para pagar la pensión donde vivo, donde mi adicción a la lectura se materializa, donde descansan mis libros muy cómodamente sin reclamarme nada. En el silencio de mi soledad son ellos quienes me hacen compañía y tratan de llenar ese vacío que sufro al no tener cerca a mi madre, ni  a mis abuelos.

La última locura que cometí recientemente fue leer en tan solo dos horas la cuarta edición del libro Pecos Bill y otros recuerdos de Mario Malpartida Besada, un texto de 95 páginas que compré recientemente en la feria de libro. Cuando inicié con ese “Mal viento otra vez”, era las diez y media de la noche; y cuando llegué a “Los colores de la vida”, ya era doce y media de la madrugada. Y recién pude conciliar el sueño. Era la segunda vez que leía el libro después de haber leído la primera edición hace unos años atrás, pero fue en la segunda que le agarré el gusto. Y logré entender lo cabos sueltos que me había dejado la primera lectura.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Cinco días de literatura en Huánuco


Por Alejandro Alminco Ayala | @Nobelalmerth
Cuando se abrió el telón para dar paso a la inauguración del inicio de la V Feria de Libro – Huánuco 2014, el pasado lunes 27 de octubre, muchos ahí de los presentes con las copas levantadas durante el brindis imaginábamos de lo que sería esos cinco días que duró el evento cultural más grandes de nuestra región. Sin duda, se convirtió en el refugio de muchos aquellos que creemos en el inmenso poder de la literatura y el valor de los libros. La trascendencia que iba marcando cada una de las actividades programadas para este evento ha sido pieza clave para saciar la sed de los voraces lectores entre chicos y grandes, quienes iban llegando para tener la oportunidad de tener cerca o interactuar con sus escritores favoritos. Estas actividades que de una y otra forma se han convertido en el pilar de esta V Feria de Libro, que se viene desarrollando ininterrumpidamente desde el año 2009.
Es cierto, el oficio de escribir para que otros te puedan leer exige mucha responsabilidad. A veces puede durar horas, días o meses de encierro abandonado en esa soledad inhóspita, esa soledad que te ayuda a descubrirte o descubrir la historia que a veces te quita el sueño y convierte tus horas de insomnio en lecturas. Para los que alguna vez hemos experimentado el sufrimiento a la hora de parir una historia, durante el desarrollo de la V Feria de Libro, pudimos observar en cada gesto del narrador o poeta que subía al escenario para presentar a ese público diverso su creación literaria hacer grandes esfuerzos para explicar en torno a qué gira la historia que les costó sudor y cansancio recrearlo o en qué estado anímico escribió tal poema.
Foto: Alejandro Alminco A

Entonces ahora podemos entender en qué momentos se han logrado escribir cada uno de los libros que habían sido traídos a esta V Feria de Libro y que podíamos ver y adquirir cada vez que nos aprestábamos a salir al patio central del Museo Regional Leoncio Prado, escenario de esta fiesta cultural. Era inevitable no acercarse a cualquiera de las más de once mesas instaladas, donde libros de diversos autores esperaban a algún voraz lector.
No cabe duda que la presencia de escritores de renombre con toda la colección de sus libros publicados, han sido fundamental para la atracción de los asistentes. Escritores como Mario Malpartida Besada, Samuel Cárdich Ampudia, Jacobo Ramírez Mays, Andrés Jara Maylle, Luis Hernán Mozombite, Juan Giles Robles, Gino Damas Espinoza, Jack Flores Vega, Edgar Norabuena Figueroa, Jorge Ureta Sandoval, Cromwell Jara, Elí Leyva Echevarría, Roy Davatoc, Elí Caruzo García, Alex Mejía, Isaac Espinoza Padilla, entre otros; quienes con su parecencia y sus historias han dado realce a esta V Feria de Libro. Y si empezara agradeciendo a cada uno de ellos, esta página se haría más inmensa y empezaría a aburrir creo yo a los que van a tener la oportunidad de leerlo. Simplemente me atrevo a decir gracias a Mario Malpartida por Pecos Billl y Otros recuerdos, Ciudad de Agosto, Ajuste de Cuentos, entre otros; a Samuel Cárdich por Blanco de Hospital (traducido al portugués), La mella del tiempo, tres historias de amor, El desfile de los años Baldíos (presentado el cuarto día de la V Feria de Libro), entre otros; a Jack Flores Vegas por Lecciones para un suicida; a Juan Giles por Cuentos Agujeros negros; a Elí Caruzo por El mejorero y otros cuentos; a Jacobo Ramírez por su poemario Juguetes Perdidos, etc.…etc.…

Ahora que pasó la V Feria de libro de Huánuco, se empieza a extrañar el aroma de lo que significa ver tantos libros en la mesa esperándonos tan quieto como siempre, pero por dentro llenos de misterio.
Presentación del libro El desfile de los años baldíos de Samuel Cárdich A.
Foto: Alejandro Alminco A.

domingo, 26 de octubre de 2014

Esa misma esquina de siempre (Relato)

Por Alejandro Alminco Ayala | @Nobelalmerth  
Estoy ahí, sentado en esa misma equina de siempre, donde solíamos encontrarnos tú y yo; estoy esperándote como siempre te esperaba con la mirada puesta por esa calle por donde tú siempre aparecías tan linda, tan bella y tan esbelta.
Estoy recordando esos momentos tan fugaces de nuestras vidas. Esas pocas noches de nuestra confidencia bajo ese mismo cielo donde ahora seguramente tú estas con él. Él, a quien tú le hablas al oído diciéndole con susurro lo mucho que le amas; pero a la vuelta de la esquina vienes a mi encuentro mostrando el movimiento de tus caderas.
Si te tuviera en estos momentos junto a mi te recordaría sin egoísmo que fui yo quien te enseñó a besar otros labios. Esos labios prohibidos. Esos labios que se desgastan en otros labios. Que fui yo quien te enseñó hacer el amor sin remordimiento.
Y ya debes saber que aún te recuerdo. Tal vez con añoranza, o no sé. Ni siquiera sé si debo desearte suerte o debo odiarte; o debo seguir amándote con tanta vil torpeza.
Sé que aún vendrás. Pero antes que lo hagas quisiera que le digas a él con ese mismo susurro que vendrás a encontrarte conmigo. Me río, sí, me estoy riendo a ciegas, pensando en la cara que pondrá al escuchar de tus labios decir: “Ya vuelvo amor, iré a encontrarme con él”.
Se hace larga esta espera. Grito tu nombre en silencio. Los viandantes me miran de reojo y yo sigo ahí, adivinando que tal vez te asomarás por esa misma esquina de siempre.
Intento venir a darte alcance, pero no sé donde estarás. Aún sigo ignorando si realmente tú vendrás.
Ahora estoy recordando aquella noche cuando besé tus labios por vez primera, tú pusiste resistencia; pero ahora que el tiempo ha pasado yo te abrazo desde atrás por la cintura y tú coges mi mano y no la sueltas, mientras nuestro muslos van tocándose sin sospecha alguna.
Sigo sin entender qué es lo que me mueve a amarte, a buscarte, a desearte, a pronunciar tu nombre durante mis sueños largos.
Te he escrito en muchas ocasiones. Es ahí donde dejé grabado cada detalle de ti que me encanta y me hace perder los sentidos y el orden que debo seguir al escribirte.

Hoy es noche de luna llena y verás que también he de escribir esta tu tardanza, tu ausencia; esperando que me disculpes por lo desordenado que soy. Pero aún no sé si tú aún vendrás, mientras yo seguiré esperándote en esta misma esquina de siempre.
Fuente: Internet